En España existen una serie de normas o leyes propias, a las cuales se les conoce normalmente como ordenamiento estatal. Sin embargo, debemos tener en cuenta que también existen otro tipo de normas: las que pertenecen a la Unión Europea. Pueden sonarnos lejanas y  algo abstractas, pero lo cierto es que están presentes en el día a día de los ciudadanos de la UE: son temas relacionados con la sanidad, la educación, el medio ambiente.

Estas normas de la Unión Europea, cuyo contenido es obligatorio, se clasifican en tres grupos; Reglamentos, Directivas y Decisiones. Vamos a ver en qué consiste cada uno:

  • Los Reglamentos son normas de aplicación directa, lo cual quiere decir que una vez aprobados, su contenido es obligatorio sin necesidad de hacer ningún acto posterior por parte de los países. Un Reglamento muy conocido e importante es el Reglamento 44/2001 Del Consejo, de 22 de diciembre de 2000, relativo a la competencia judicial, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil
  • Las Directivas, en cambios, son normas cuya aplicación no es directa: es necesario que cada país las adapte a su legislación, lo cual se conoce como transposición. Como ejemplo, podemos citar la Directiva sobre los derechos de los consumidores.
  • Las Decisiones, por último, son actos que se dirigen contra un país o empresa concreta de la UE, para los cuales tienen carácter obligatorio. No son tan abundantes como las normas anteriores, aunque podemos citar algunas como la Decisión sobre la participación de la UE en la labor de diferentes organismos de lucha contra el terrorismo.

Como ciudadanos de la Unión Europea, es bueno conocer estas normas y tener presente que también debemos cumplirlas, además de poder exigir su cumplimiento ante los Tribunales. Si tiene alguna duda o comentario sobre el tema, recuerde contactar con nuestro Despacho de abogados en Madrid.