¿Puedo divorciarme si mi cónyuge no está de acuerdo? Esta pregunta es común entre los abogados de divorcios.

Actualmente, en España, no es necesario el consentimiento conjunto de ambos cónyuges para iniciar un procedimiento de divorcio, sino que basta con que uno solo tome la voluntad e inicie el proceso. Es cierto que no siempre ha sido así, pues la original Ley sobre el divorcio (aprobada en 1932, durante la II República española) solo preveía la acción unilateral del divorcio si existía algún motivo regulado legalmente. Fuera de esos casos, era necesario el consentimiento de ambos miembros.

Esta situación, como decimos, ya no es aplicable, y el único requisito que exige el Código Civil es que hayan transcurrido, al menos, tres meses desde que tuvo lugar la boda. Más allá de ahí, la voluntad de un  solo cónyuge será suficiente para que tenga lugar el proceso, tanto si la otra parte está de acuerdo como si no lo está. Ahora bien, es cierto que la actitud que tome el otro cónyuge influirá en la forma en que se desarrolle el proceso.

Cuando dos cónyuges presentan conjuntamente la demanda de divorcio (o la presenta uno con el consentimiento del otro), el proceso se tramitará por la vía del mutuo acuerdo. Esto supone ciertas ventajas, como una menor duración del proceso y la posibilidad de contar con el mismo abogado y procurador para los dos miembros.

Sin embargo, si la demanda es presentada únicamente por el otro, por ejemplo porque se opone al divorcio, entonces se tramitará de forma contenciosa. Ello conllevará un proceso más largo, además de que cada miembro deberá llevar a su propio abogado y procurador. En algunos casos, con el fin de retrasar el proceso, uno de los cónyuges puede presentar recursos, quejas u objeciones tanto a la propia demanda de divorcio como a la sentencia que emita el Juez, lo cual alarga todavía más el proceso, aunque el resultado será el mismo

En conclusión: cualquier persona puede solicitar el divorcio, con consentimiento de su cónyuge o sin él. La falta de acuerdo, sin embargo, sí que influirá en la forma de tramitación del proceso. En cualquiera de los casos, es recomendable contar con un abogado especializado en la materia, para que nos oriente de forma personalizada y nos ayude en la elección de las mejores decisiones. En este sentido, nuestro Despacho de Las Palmas ha gestionado multitud de divorcios, tanto de mutuo como de tipo contencioso, por lo que contará con una asistencia jurídica de calidad.